Patrimonio | Itinerario turístico H006

Palma, ciudad monumental

¿Qué es?

La ciudad de Palma se caracteriza por haber asimilado profundamente las diferentes culturas que se han establecido en la isla a lo largo de la historia. La huella que cada una ha dejado en los palacios, calles, plazas, patios y jardines constituye un activo patrimonial y una riqueza monumental muy atractiva. La ruta pasa por edificios tan singulares y espectaculares como la Catedral, el Palacio de la Almudaina, la Llotja (lonja), el Consolat de Mar (Consulado del Mar), las antiguas murallas, los baños árabes o el Ayuntamiento; diferentes estilos que fusionan el pasado romano, musulmán y cristiano y que hacen de la ciudad antigua un espacio único.

Visita

Duración: aproximadamente 2-3 horas.

Ubicación y contacto:

Punto de partida: plaza de Cort. 07001 Palma

Información y reservas (visita guiada):

De lunes a viernes, de 10 a 18 h

Sábados, de 10 a 14 h

Teléfono: +34 971 720 720 / 636 430 000

Correo electrónico: itinerariosculturales@caib.es

Web: www.illesbalears.es

Entidad organizadora: Consejería de Turismo. Instituto de Estrategia Turística.

Punto de encuentro: plaza de Cort, al lado del olivo

Precio (visita organizada):

Adultos: 10 €
Pensionistas i estudiantes: 5 €

Menores de 12 años: gratuito.

Disponibilidad del transporte público

 Enero  Febrero  Marzo  Abril  Mayo  Junio  Julio  Agosto  Setiembre  Octubre  Noviembre  Diciembre
Lunes a viernes
Sábado
Domingo

Transporte público

Descripción detallada

Esta ruta por el centro histórico da la posibilidad de conocer la historia de Palma y de aprender aspectos de las diferentes culturas que se han asentado en la ciudad a lo largo de los siglos. El trayecto ofrece una visión global sobre la evolución urbanística y artística, y permite recorrer la ciudad alta y la ciudad baja. La primera era la de los clérigos, la nobleza, los militares y la alta burguesía, y es donde se encuentran los principales monumentos. En la segunda vivía la población más vinculada al mar, como marineros, pescadores, armadores, comerciales y mercaderes, así como otros gremios de este sector. El estilo arquitectónico y estético de los edificios y barrios se detalla durante el recorrido. En concreto, hasta un total de 17 monumentos componen la ruta.

01. Ayuntamiento de Palma

La plaza de Cort es el centro cívico de la ciudad por excelencia. Su nombre proviene de la palabra corts (cortes), sinónimo de las curias que había en esta plaza y que eran las sedes administrativas y jurídicas de los magnates que acompañaron al rey Jaime I, que se dividieron las tierras de la isla después de la conquista de 1229.
La plaza está presidida por el Ayuntamiento, que tiene una fachada monumental del siglo XVII. En la construcción de la fachada intervinieron algunos de los mejores escultores mallorquines de la época, como, por ejemplo, Joan-Antoni Oms y Gabriel Torres, este último autor del espectacular voladizo hecho de madera tallada. Su estilo es barrocomanierista.

02. Consell de Mallorca

Al lado del Ayuntamiento está el Consell de Mallorca, actual órgano de gobierno de la isla. El edificio tiene su origen en la antigua Diputación Provincial, una institución estatal de principios del siglo XIX que, en 1882, hizo construir este palacio con una notable fachada neogótica diseñada por el arquitecto Joaquín Pavía Birmingham. Los detalles escultóricos, muy interesantes, son obra del artista Llorenç Ferrer Martí. En su interior destacan la monumental escalera y la sala de sesiones. En las diferentes dependencias se pueden ver importantes pinturas de autores mallorquines.

El Consell de Mallorca se encuentra en la calle Palau Reial, que debe su nombre al palacio (palau en catalán) que hay al final de la vía. Durante siglos, a la derecha hubo el famoso convento de Sant Domingo, monumento gótico de primer orden. Demolido en 1837 como consecuencia de la ley de desamortización eclesiástica promovida por el Estado, en el solar que ocupaba se levantaron nuevos edificios de viviendas burguesas que forman un espléndido conjunto de arquitectura urbana de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Destaca el edificio del actual Parlamento de las Islas Baleares, construido como sede social del antiguo Círculo Mallorquín, que contiene algunos salones de gran magnificencia, como el de fiestas, hoy sala de sesiones del Parlamento.

03. Can Oms, Can Bordils, arco de la Almudaina

Nos encontramos en una de las vías más antiguas de Palma, donde aún se conserva el arco de la Almudaina, una puerta de origen romano transformada por los musulmanes y también por los cristianos a lo largo de la edad media. En esta calle hay algunas casas señoriales importantes, como Can Bordils, sede del Archivo Municipal de Palma, y Can Oms, también de propiedad municipal. En el primer edificio destacan dos ventanas de estilo renacentista con los escudos de las familias Sureda-Sanglada y Sureda-Moyà, los antiguos propietarios, y en el de Can Oms hay un patio muy armonioso, de estilo barroco, de principios del siglo XVIII. La fachada del edificio tiene un balcón espléndido.

En la calle Can Sanglada se encuentra Can Marquès, hoy en día casa museo. Se trata de una antigua casa señorial, conocida también con el nombre de Can Comassema, en la que se llevó a cabo una gran intervención en el siglo XVIII y que sufrió reformas importantes en los siglos XIX y XX. Este hecho explica la caja de escalera hecha en estilo modernista.

04. Estudi General Lul·lià

C/ Sant Roc, 4. El Estudi General Lul·lià (Estudio General Luliano) es una institución docente fundada en el siglo XV que más tarde, en el siglo XVII, se convirtió en la Universidad Luliana de Mallorca. Después de varias vicisitudes, la institución actual fue creada en 1951 para impulsar la cultura de Mallorca y los estudios universitarios. Actualmente, se dedica a escuela de idiomas y otras actividades docentes y culturales.

Este edificio, de estilo regionalista, es fruto de una reconstrucción de la década de 1950, obra del arquitecto Gabriel Alomar. Del primitivo edificio se conservan algunos escudos y capiteles góticos y renacentistas, incorporados a la construcción actual.

05. La Catedral

C/ Palau Reial. La Catedral se empezó a construir a principios del siglo XIV. Se trata del edificio religioso más importante de Mallorca. Ocupa el solar donde había la antigua mezquita mayor, convertida en iglesia cristiana en 1230. Se cree que el campanario ocupa el lugar del antiguo minarete.

El promotor de la catedral gótica fue el rey Jaime II de Mallorca, y las obras se iniciaron por el ábside, según las directrices del maestro Ponç Descoll. La construcción se prolongó, por la complejidad y el alto coste económico, hasta finales del siglo XVI, cuando se hizo el portal mayor. Este portal, de estilo manierista, fue patrocinado por el obispo Joan Vich Manrique y está dedicado a la Purísima Concepción. El diseño y el trabajo escultórico se deben al artista Antoni Verger, que trabajó en su elaboración entre 1592 y 1601. Podemos ver la imagen de la Virgen rodeada de los símbolos alegóricos de esta advocación mariana. En las hornacinas de la derecha, mirando hacia el portal, vemos las estatuas de san Juan Bautista, san Ambrosiano y san Agustín, y a la izquierda san Juan Evangelista, san Jerónimo y san Gregorio.

A principios del siglo XX, Antoni Gaudí llevó a cabo una importante intervención modernista en el presbiterio de la Catedral.

La aportación más reciente (2007) se debe a Miquel Barceló, artista mallorquín reconocido internacionalmente, que creó la piel cerámica que representa la multiplicación de los panes y los peces, situada en la capilla del Santísimo, a la derecha del presbiterio.

06. Palacio de la Almudaina

C/ Mirador. El Palacio de la Almudaina es una fortaleza de origen islámico que fue convertida en palacio real por el rey Jaime II de Mallorca a comienzos del siglo XIV. El edificio ha cumplido numerosas funciones a lo largo de los siglos: Real Audiencia, Palacio de los Virreyes y Capitanía General. Después de un prolongado proceso de restauración a partir de la década de 1960, actualmente está abierto en parte como museo, sirve para algunos actos oficiales de la familia real española y se utiliza como residencia de los jefes de estado que visitan Mallorca.

En cuanto al portal del Mirador, antiguamente llamado de los Apóstoles, sabemos que fue proyectado en 1389 por Pere Morey, maestro mayor de la catedral. Es el portal gótico más monumental de las Baleares y corresponde a la época de esplendor del arte gótico en Mallorca.

07. Palau Episcopal

C/ Mirador. El Palacio Episcopal es un edificio de gran superficie y su núcleo más antiguo, el del lado del mar, es una obra medieval iniciada en el siglo XIII y desarrollada en sucesivas ampliaciones. Destaca el portal gótico del antiguo oratorio de Sant Pau. El pórtico de entrada al patio fue construido hacia el 1473 por los maestros Cristòfol y Joan Vilasclar y Simó Xevari por orden del obispo Francesc Ferrer. La construcción primitiva fue ampliada notablemente en los siglos XVII y XVIII. Llama la atención la fachada principal, de estilo manierista, patrocinada por el obispo mallorquín Simó Bauçà en 1616, y el magnífico reloj de sol que preside el patio con las armas del obispo catalán Benet Panyelles Escardó (1730-1743). En el palacio se encuentra el Museo Diocesano, recientemente remodelado.

08. Jardín del Palacio Episcopal

C/ Sant Pere Nolasc, 6. El jardín del Palacio Episcopal tiene un portal neobarroco diseñado por el arquitecto mallorquín Josep Oleza Frates en 1931. Si se entra al jardín, en el ángulo nororiental se ven grandes sillares de piedra pertenecientes a la antigua muralla romana de la ciudad.

09. Can Olesa

C/ Morey, 9. Nos encontramos en otra calle emblemática del barrio antiguo, donde hay un buen número de casas señoriales, mayoritariamente transformadas. La construcción mejor conservada es Can Olesa, una de las casas señoriales más famosas de Palma. La fachada conserva un paramento anterior, obra del siglo XVI, con ventanas renacentistas, que tiene escudos de la familia Descós. La casa actual es producto de la reforma de finales del siglo XVII y está distribuida en torno a un magnífico patio central. Este patio es uno de los ejemplos más prototípicos del patio barroco mallorquín, con las columnas características, arcos muy rebajados y escalera rematada por una galería de tres arcos. Esta casa es una de las pocas de la ciudad que conserva completamente los interiores de época. Fue declarada monumento histórico y artístico en 1973.

10. Ca la Gran Cristiana (Museo de Mallorca)

C/ Portella, 5. En esta calle está el Museo de Mallorca, instalado en una antigua casa señorial conocida con el nombre de Ca la Gran Cristiana. El edificio, de origen medieval, fue profundamente reformado en los siglos XVII y XVIII. En la fachada hay balcones de bella factura barroca y el escudo de la familia Togores, condes de Aiamans. El museo fue fundado en 1961, y el palacio fue comprado en 1968 por el Ayuntamiento de Palma, que se lo cedió para que fuera su sede. Es el museo de carácter histórico y artístico más importante de la isla. Destacan las secciones de arqueología prehistórica (cultura talayótica) y musulmana, la de pintura gótica (siglos XIII-XV) y las salas dedicadas al modernismo, con colecciones notables de cerámica (de la fábrica mallorquina La Roqueta) y de mobiliario.

11. Casas señoriales de la Portella

C/ Portella. La calle Portella es una de las más monumentales de Palma, ya que hay algunas de las casas señoriales más emblemáticas de la ciudad. Del siglo XVII, destaca Can Formiguera, con un espléndido balcón y el escudo de la esquina, que lleva las armas de Ramon Burguès-Safortesa Fuster, conde de Formiguera, personaje legendario de la historia de Mallorca conocido como el Comte Mal. Delante encontramos la antigua posada de los cartujanos de Valldemossa en Palma, que después de la desamortización eclesiástica pasó a manos particulares y que es conocida como Cal Comte d'Espanya. El edificio fue reconstruido en el siglo XVIII y tiene un bello patio barroco. En la hornacina de la portada se puede ver la imagen de san Bruno.

Hacia la mitad de la calle hay dos grandes casas historicistas con características neogóticas. La más importante es Can Espanya-Serra, que tiene un importante patio de finales del siglo XIX. En todos estos edificios podemos observar la distribución de la casa señorial mallorquina, que, en general, suele conservar el gran portal de medio punto de tradición gótica, la planta de estudios, el balcón de la planta noble y las hileras de ventanas o de columnas de la galería porticada superior. Finalmente, destaca el gran alero que sobresale y que contribuye a proteger el paramento de la fachada.

A la izquierda, si bajamos hacia la muralla, la que fue una antigua casa señorial acoge el museo dedicado al pintor catalán Joaquim Torrents Lladó (1946-1993), donde se muestra su vida y obra.

A continuación, en Dalt Murada (literalmente, sobre la muralla), podremos ver el gran edificio de Ca la Torre (reducción de Cal Marquès de la Torre), una mansión construida a principios del siglo XVIII que es prototípica del gusto sobrio de la arquitectura señorial mallorquina; su patio se integra en las murallas medievales.

12. Dalt Murada i jardines del Mirador

El camino que hemos recorrido se conoce con el nombre de Dalt Murada, y desde aquí podemos observar los antiguos límites de la ciudad romana, que se extendía desde el Palacio de la Almudaina hasta el extremo oriental del Palacio Episcopal. En la fachada sur de este palacio, mirando hacia el mar, se ve un paseo con garitas de estilo modernista que se atribuyen al famoso arquitecto catalán Antoni Gaudí, al igual que las rejas de hierro de unas ventanas. El muro que vemos al pie de la catedral es la antigua muralla de origen romano, muy transformada durante la edad media y totalmente modificada a lo largo de los siglos. De hecho, todo el frente marítimo de la ciudad fortificada se rehízo en el siglo XVIII con la muralla nueva sobre la que estamos ahora, construida en terrenos ganados al mar. De esta construcción, podemos destacar las garitas, que tienen formas barrocas.

El espacio conocido como Ses Voltes es un antiguo cuartel acabado en 1802 y rehabilitado, entre 1983 y 1991, por los arquitectos Elies Torres y José A. Martínez Lapeña para usos lúdicos y culturales.

13. Hort del Rei

Paseo superior del estanque del Hort del Rei

El jardín del Hort del Rei y el antiguo cauce del torrente de Sa Riera

El gran arco que ahora vemos sobre el estanque corresponde al antiguo astillero de época musulmana que había bajo el Palacio de la Almudaina y que se abría directamente al mar. Parece ser que el arco es del siglo XI.

El Hort del Rei fue un jardín medieval situado extramuros de la Almudaina y que subsistió hasta el siglo XIX, cuando fue urbanizado. A principios del siglo XIV, en tiempos del rey Jaime II de Mallorca, tuvo una época de esplendor, y había plantados árboles frutales, flores y hortalizas. También se criaban algunos animales, como, por ejemplo, conejos. En la década de 1960, dentro del plan de recuperación del entorno del Palacio de la Almudaina, los edificios que había fueron derribados para hacer unos jardines nuevos de gusto historicista, proyectados por el arquitecto mallorquín Gabriel Alomar. Este arquitecto combinó elementos tradicionales del jardín mallorquín, como la pérgola, con otros de inspiración hispanomusulmana, como el estanque con surtidores que recuerdan al Generalife. Cabe decir que este trazado nuevo tiene poca relación con el jardín medieval.

La actual avenida Antoni Maura coincide con la que fue la desembocadura del torrente de Sa Riera, que bajaba por la Rambla, la calle Unió y el Born, y que dividía Palma en la parte de arriba o ciudad alta (alrededores de la Catedral) y la parte de abajo o ciudad baja (alrededores de los barrios de Sant Jaume y Santa Creu). Sa Riera era peligrosa a causa de las riadas. Es tristemente famosa la ocurrida en 1403, cuando murieron miles de personas. Fue desviada por razones urbanísticas en 1612, por la parte de fuera del recinto de las murallas, y su curso actual coincide con el paseo Mallorca.

14. Llotja de la Mercaderia

Plaza de la Llotja. El Col·legi de la Mercaderia, una de las instituciones más importantes del antiguo reino de Mallorca, tuvo una etapa de esplendor en el siglo XV gracias al comercio marítimo. El colegio fue constituido en 1409, y su iniciativa más ambiciosa fue la construcción de una gran lonja para llevar a cabo sus transacciones comerciales, como ya tenían otras ciudades del Mediterráneo, por ejemplo, Barcelona. En 1426, el colegio firmó el contrato para edificarla con el famoso maestro mallorquín, arquitecto y escultor Guillem Sagrera. El arquitecto trabajaba en su construcción en 1447, cuando el rey Alfonso el Magnánimo lo reclamó para intervenir en las obras del Castel Nuovo de Nápoles.

La Llotja es un edificio monumental con cuatro magníficas fachadas que se levantan entre cuatro grandes torres en las esquinas, en cuyos tabernáculos hay estatuas de santos que hacen referencia a edificios y puntos concretos de la ciudad. Santa Clara a levante, orientada hacia el convento homónimo ubicado en el barrio de la Calatrava; san Juan ante la iglesia y hospital de los Caballeros de San Juan de Malta; san Nicolás, actualmente desaparecido, que miraba hacia Portopí, donde había un oratorio dedicado a este patrón de los marineros, y santa Catalina, orientada hacia el astillero y la calle que conducía hasta la puerta y hospital conocidos con el patronímico de esta santa de Alejandría.

15. Puerta del Moll, Consolat de Mar i Can Chacón

Paseo Sagrera. En el jardín de la Llotja hay reconstruida una de las antiguas puertas de la muralla. Se trata de la llamada puerta del Moll (muelle), edificada en 1620 por el maestro mayor de la fortificación Antoni Saura, con la colaboración de Jaume Blanquer, uno de los mejores escultores mallorquines de su época. Éste no es su lugar original, sino que la puerta se encontraba insertada en la muralla medieval de la ribera del mar, y después en la nueva construida en el siglo XVIII delante de la Llotja. La puerta representa un arco triunfal de estilo manierista rematado por una pequeña imagen de la Purísima Concepción.  En el entablamento hay una inscripción que hace referencia a su construcción. Fue la puerta principal de entrada a la ciudad, y su tratamiento artístico y monumental obedece al fuerte carácter simbólico de las puertas en los antiguos recintos fortificados, sobre las que se ponían los escudos de armas del rey y de los jurados del reino (antiguamente, miembros de consejos municipales), que en el caso de la puerta del Moll se retiraron en el siglo XVIII.

Al lado de la puerta se alza el Consolat de Mar (Consulado del Mar), hoy sede del Gobierno de las Islas Baleares. Se trata de un edificio que en su origen era la casa del Col·legi de la Mercaderia, con una bella capilla gótica añadida en el lado posterior. El Consolat de Mar era una institución que actuaba como tribunal para resolver conflictos marítimos y entre mercaderes.

A mano izquierda está Can Chacón, que a finales del siglo XVII fue la residencia del ingeniero militar Martín Gil de Gaínza, que la hizo construir sobre la muralla. Podemos observar su bella galería barroca del siglo XVIII, cuando el edificio era propiedad de la familia Chacón, de origen andaluz.


16. Antiguo astillero (drassana)

Plaza de la Drassana. La plaza Drassana fue planificada en 1844 sobre el solar del antiguo astillero que, desde el siglo XIII, estaba ubicado en este lugar formando un recinto cerrado. En medio se colocó una fuente con un monumento dedicado al navegante mallorquín del siglo XIV Jaume Ferrer, obra del escultor Jacint Mateu. La estatua es una réplica de la original, que se guarda en el Consolat de Mar.

La calle de Sant Pere toma su nombre del oratorio del siglo XVI dedicado a san Pedro, que es el patrón de los pescadores que vivían en el barrio, el Puig de Sant Pere.

17. Baluarte de Sant Pere

C/ Sant Pere.  En el siglo XVI se inició el recinto renacentista de Palma con murallas y baluartes adaptados al uso de la artillería. El autor del proyecto fue el ingeniero italiano Giacomo Palearo, más conocido como al capitán Fratin (†1586). Precisamente, el recinto se inició en 1575 con la construcción del bastión denominado de Santa Catalina, que era el nombre de la puerta medieval y de la barriada que aún hay a poniente. Aquel bastión será conocido más tarde con los nombres de bastión de Santa Creu, nombre de la parroquia, y de baluarte de Sant Pere, por el nombre de la calle. Este baluarte fue rehecho en la primera mitad del siglo XVII por el ingeniero mallorquín Vicenç Mut Armengol (1614-1687), y entre 1644 y 1656 se abrió una nueva puerta en la muralla que ya no existe pero de la que se conserva parte del puente sobre el torrente de Sa Riera.

El baluarte ha sufrido numerosos cambios, y el que vemos actualmente es el que ha quedado de la antigua fortificación. El baluarte tenía dos niveles: el denominado baluarte de abajo, que forma la plaza que va hasta el paseo Sagrera y el muelle, y el baluarte de arriba, que contiene ahora el edificio del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Palma, inaugurado en el mes enero de 2004. El portal que tiene la rampa era en otro tiempo el portal de subida a esta parte superior del baluarte, que estaba totalmente terraplenada.

Además, es recomendable visitar el conjunto monumental de Santa Creu, situado en la calle de Sant Llorenç, 4, y que contiene la cripta de san Lorenzo y una sala de arte sacro. También vale la pena visitar la Fundación Pilar y Joan Miró, en el edificio construido por Moneo y que acoge una selección de pinturas, dibujos, obra gráfica y esculturas del famoso artista Joan Miró. También se hacen exposiciones temporales de jóvenes artistas.

Fuente: http://www.balearsculturaltour.net

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