Senderismo | Itinerario turístico N304

Excursión a Cala Bóquer

¿Qué es?

La propuesta es visitar una cala de unos 300 metros de longitud situada a unos escasos 2,5 kilómetros del Port de Pollença. Destaca por sus impresionantes acantilados de roca calcárea. El tiempo estimado de la ruta (por cada sentido) es de 40 minutos.  

Visita

Horario de visita y precios:

Acceso libre y gratuito.

 

Ubicación y contacto:

Oficina de Información Turística del Port de Pollença

Paseo de Saralegui, s/n. 07470 Port de Pollença 

Teléfono: +34 971 865 467

Página web: www.pollensa.com

Correo electrónico: oitport@ajpollenca.net

 

Disponibilidad del transporte público

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Transporte público

Líneas que dan servicio a esta ruta Ida

Líneas que dan servicio a esta ruta Vuelta

Descripción detallada

La ruta de Bóquer discurre por uno de los sitios más bonitos y con más historia del municipio de Pollença. Es una caminata fácil que empieza en la parada del Port de Pollença. Desde ahí, se debe recorrer la misma calle Roger de Flor hasta llegar a la avenida de Bocchoris. En este punto nos desviamos a la izquierda y seguimos toda la avenida hasta llegar a una rotonda. Cruzamos la rotonda y continuamos recto hacia un camino rural que nos permitirá llegar al cabo de cinco minutos a las casas de la posesión de Bóquer, construidas en el siglo XVII.

Esta posesión, que delimita con las fincas de Síller y Formentor, fue adquirida por la familia Capllonch, a la que pertenecía Miquel Capllonch Rotger (1861-1935), músico y compositor de reconocido prestigio internacional y declarado hijo ilustre de Pollença.

Bóquer se encuentra en el extremo oriental de la sierra de Tramuntana. Desde el inicio de la ruta y mirando hacia el oeste se pueden ver las montañas que rodean el municipio, la bahía de Pollença y los dos núcleos urbanos. Si se mira hacia el nordeste, se puede ver el valle de Bóquer, que está formado por el Cavall Bernat y el Penyal Roig y que llega hasta Cala Bóquer.

Una vez pasadas las casas, hay un horno de cal, una construcción que servía para quemar piedras calcáreas y producir cal viva, que se comercializaba para blanquear, desinfectar y para la construcción.

Al llegar a la cala, a la izquierda, se puede ver un ojo de buey, un agujero que atraviesa el Cavall Bernat, y también la parte norte de la península de Formentor con el islote del Colomer.

Cala Bóquer es una entrada de mar muy grande, entre la punta de la Troneta y la sierra de Albercuix. Se trata de una cala virgen de piedras y sin ningún tipo de vigilancia, por lo que se recomienda extremar la precaución en el caso de querer nadar. Asimismo, hay que respetar la propiedad privada, cerrar barreras y, especialmente cerca de la casa, mantener el silencio.

Por lo que respecta a la flora y la fauna, la ruta presenta una muestra típica del litoral virgen de Pollença, con grandes extensiones de carrizo, palmitos y pino de Alepo. Una especie típica de este lugar es la mata, un arbusto que en Bóquer se ha desarrollado de tal forma que llega a alcanzar dimensiones arbóreas. Durante la caminata a menudo nos encontramos cojinetes espinosos como Teucrium marum y Astragalus balearicus, además de romero, zarzaparrilla y estepa joana, endémica de las Islas Baleares. De manera más esporádica, se pueden ver especies de gran valor botánico, como la rapa pudenta, la dedalera o la peonia. En la zona de litoral rocoso hay especies como el hinojo marino y otras adaptadas para resistir la fuerza del viento y las altas concentraciones de sal.

En cuanto a las especies animales, se pueden encontrar herbívoros como la cabra salvaje (que ejerce una fuerte presión sobre la vegetación de la zona) y la liebre. Entre las aves se observan rapaces como el halcón marino y el buitre negro, y también aves marinas como la gaviota patiamarilla, la gaviota de Audouin y el cormorán.

Uno de los elementos más significativos y atractivos de la ruta es su poblado talayótico. Pasadas dos grandes rocas que hay a cada lado del camino, mirando hacia el noroeste, se ve una pared que sube hacia la sierra del Cavall Bernat y a su izquierda, un pinar. Si se mira atentamente hacia los carrizales que hay en la parte de arriba del pinar, se observan como unos bancales hechos de grandes rocas. Se trata de los restos del poblado talayótico conocido con el nombre de Bocchoris (nombre prerromano de Bóquer).

Bocchoris es uno de los poblados talayóticos más importantes de la isla. Se considera que es una construcción de los colonizadores de alrededor del 1000 aC. En las diferentes excavaciones se han encontrado restos de cerámica y piezas de hierro; una parte importante de sus pobladores eran los guerreros llamados honderos, por el arma que utilizaban, la honda (en catalán, foners y fona). Los honderos eran muy diestros, por eso fueron reclutados como mercenarios en las guerras de Cartago contra los griegos, en las guerras púnicas, y más adelante por los romanos.

Se considera que Bocchoris estaba formado por algunos núcleos de población y que fue una de las ciudades más importantes de la isla. Aunque algunas fuentes indican que en el siglo III dC aún existía Bocchorum, la ciudad sería absorbida por Pol·lèntia, al lado de la actual Alcúdia, fundada en el año 123 aC por el cónsul Quinto Cecilio Metelo.

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